martes, 19 de mayo de 2026

MES DE MARÍA MEXICANO o sea LAS FLORES DE MAYO CONSAGRADAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA. (1868). DÍA 28.

 


Por Lucio Marmolejo.

Decretado por Lllmo. Sr. Lic. D. Clemente de Jesús Munguía, Obispo de Michoacán, así lo decretó y firmó. México 26 de Diciembre de 1851.

Librería de Rosa y Bouret, 18 calle San José el Real 18. 1868. Propiedad de los editores.



DÍA VEINTE Y OCHO: 28 de mayo.

 

Visita a la Imagen de NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD, que se venera en la Iglesia de la Enseñanza en la villa de Irapuato.

 



   Esta santa Imagen, según las noticias escasas e inseguras que hemos podido adquirir acerca de su origen primitivo, fué llevada por unos arrieros, cuando estaba acabada de arreglar la fundación del convento de la Enseñanza de Irapuato, pero sin decir quién la enviaba, sino únicamente que la llevaban para patrona y protectora del nuevo monasterio. Pero de cualquier modo que esto sea, lo cierto es, que la santa Imagen estaba ya preparada para ocupar su templo, cuando tuvo lugar la fundación, que se verificó del modo siguiente: A fines del pasado siglo dispuso en su testamento el Dr. D. Ramón Barreto de Tabora, que se fundase en Irapuato un Colegio de Niñas educandas, y se procedió a verificarlo el año de 1800; pero considerando que las monjas de la Enseñanza llenarían el objeto de la fundación de la manera más cumplida, se determinó que estas religiosas fundaran allí un convento, como en efecto se hizo, viniendo siete de la Enseñanza antigua de México, a las que se aseguró la subsistencia por el conde de Valenciana y algunas otras personas de la antigua nobleza de Guanajuato. Salieron de México las fundadoras el 10 de Diciembre, y llegaron a Irapuato el 27 del mismo.

   Fueron recibidas en la santa iglesia Parroquial con el más vivo entusiasmo, y de allí fueron al nuevo convento en una lúcida procesión, que presidia la Imágen de la Santísima Virgen de la Soledad, y se bendijo luego el monasterio, apadrinando el acto el señor conde de Valenciana.

   Se colocó en su trono a la Santísima Virgen, quien comenzó desde luego a favorecer a las religiosas y á Irapuato todo de la manera más particular, de modo que se ha conciliado de sus habitantes la más tierna veneración, siendo hasta el día todo su encanto, su amor y su amparo.



   Como una prueba de la protección que María Santísima dispensa a la villa de Irapuato por medio de esta milagrosa Imágen, referiremos el siguiente acontecimiento, verificado en la primera época de la guerra de la Independencia. Atacó a Irapuato una desmoralizada chusma veinte veces mayor que la guarnición de la villa: su jefe entró frenético, protestando arrasar la población, sin respetar siquiera la Santa Imágen de María, y al proferir este impío juramento, tropezó su caballo, y lo arrojó al profundo de un foso, donde en el acto quedó muerto: comenzó luego el desconcierto en los sitiadores; pero, no obstante, los sitiados, del todo faltos de parque, ya se disponían a morir invocando a la Virgen de la Soledad, cuando una mula cargada de parque corrió hacia donde ellos estaban, sin que nadie lo pudiera impedir, y con este recurso consiguieron la victoria.

   Concluyamos ya está incompleta reseña, con la relación de un admirable suceso, verificado cuando la Santísima Imágen acababa de llegar a Irapuato, y que fué sin duda el que comenzó a hacer que su culto se extendiera. Un arriero, tiernamente devoto de María Santísima, enfermó gravemente en un paraje desierto, sin tener quien le proporcionara ni agua ni alimento: estando en tal conflicto, vio llegar a una hermosa Señora, que le llevaba comida, y tan luego como tomó de aquella vianda, se sintió enteramente bueno. Preguntó a la Señora de dónde era, para ir a verla, y le contestó, que en el convento de Irapuato la hallaría. Fué luego el arriero agradecido, y tan luego como vio a la Santísima Virgen de la Soledad, reconoció, lleno de regocijo y admiración, que aquella había sido su celestial protectora.

 

VIDA DE MARÍA

Últimos años de María en la tierra.


     

   Veintitrés años vivió la Virgen Santísima en este valle de lágrimas después de la Ascensión de Jesús al cielo; veintitrés años que empleó en darnos los más sublimes ejemplos, para la práctica de todas las virtudes, en consolar a los afligidos, en auxiliar a las viudas y huérfanos, en ayudar a los Apóstoles en sus fatigas para el establecimiento de la Iglesia. Alegre en las persecuciones y trabajos, apacible y agradable con los que la injurian, modesta en la alegría, compasiva con los que padecen, y solícita en ayudarlos y socorrerlos; complaciente, en fin, con todos, y ejercitando con los fieles todos, los oficios de piedad, se deja ver la Santísima Virgen María en los últimos años de su vida, la mas amable, sin comparación de todas las criaturas. Amémosla, pues, mucho, y tratemos con todo empeño de imitar los ejemplos que nos dio.

 

AMABILIDAD DE MARÍA

María, blanquísimo y fragantísimo Nardo.

(Nardus)

 



¡Qué bellas son las flores del Nardo! ¡qué suavidad tan exquisita la de su aroma! ¡qué brillantez tan linda la de su blancura! ¡qué atractivo tan poderoso el de su hermosa forma y su perfecta colocación! Por tantas bellezas, que parecen cautivar el corazón, han escogido los poetas esta preciosa flor para emblema de la amabilidad; y como fuera de Dios no existen en el cielo ni en la tierra atractivos que cautiven más el corazón, que los de la amabilísima Virgen María Señora Nuestra, debemos representárnosla hoy como el más lindo de los Nardos, que en los últimos tiempos de su vida contribuía eficazmente a aumentar la Iglesia del Señor, y derramaba consuelo por el mundo entero; y hoy desde el cielo desvía del pecado y atrae a la virtud con la amabilidad suma de su aroma y de su belleza.

 



ORACIÓN

 

   ¡Amabilísima Virgen María mi Señora! Llenos del más vivo y ardiente amor, te contemplamos hoy en los últimos años de tu admirable vida, ejercitando en el grado más sublime todas las virtudes, derramando en derredor tuyo innumerables y grandes beneficios, y ayudando a los Apóstoles en sus fatigas para el establecimiento de la Iglesia: ya, Gran Señora, partiste tú de este mundo para el cielo, y nuestros ojos no pueden tener la dicha de contemplarte, como la tuvieron los fieles de la primitiva Iglesia; pero no obstante, nosotros, llenos de confianza en ti, que eres nuestra Madre, tan tierna como poderosa, esperamos que desde el magestuosísimo trono de gloria que ocupas en el cielo, nos protegerás en la vida, y nos asistirás en la muerte, para ir a bendecirte en la bienaventuranza por todos los siglos. Amén.      

 

ORACIÓN

Que se dirá todos los días antes de la meditación.

 

   Advierte, alma mía, que estás en la presencia de Dios, mas íntimamente presente a Su Majestad, que a ti misma. Está mirando él Señor todos tus pensamientos, afectos y movimientos interior y exteriormente. Lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más: pobre, miserable é inmunda, con la abominable lepra de todos los pecados con que has ofendido hasta aquí su infinita bondad. Pero el Señor, obligado del peso de su misma infinita misericordia, desea más que tú misma darte el perdón general de todas tus culpas y el logro de esta meditación. ¿Qué hicieras, si supieras que era la última de tu vida? Puede ser que no tengas otra de tiempo tan oportuno. Ahora puedes conseguir con un pequé de corazón, lo que no conseguirán con eterno llanto los condenados en el infierno, que es el perdón de tus pecados. Alerta, pues: no pierdas tiempo tan precioso, por amor de Dios.

 

   Creo, Señor, que estáis íntimamente presente a mi corazón. Os doy las gracias por los innumerables beneficios que he recibido, y recibo en cada instante, de vuestra infinita liberalidad y misericordia, especialmente porque me habéis conservado hasta aquí la vida, habiendo yo merecido tantas veces las penas del infierno por mis pecados. Concededme, Padre amorosísimo, un corazón agradecido a vuestras grandes misericordias, y el logro de esta meditación, a mayor honra y gloria vuestra y bien de mi alma. Esté yo en vuestra divina presencia con la humildad, atención y reverencia de alma y cuerpo que corresponde en una vilísima criatura, cual yo soy, que tantas veces os ha despreciado con ofenderos en vuestra misma presencia. Detesto de todo corazón mis pasadas ingratitudes; las aborrezco, por ser ofensas de vuestra infinita bondad: me pesa en el alma de haberos ofendido, por ser quien sois. Quisiera deshacer todos mis pecados, por ser desprecio de un Dios infinitamente bueno. Dadme, Criador y Dueño mío amabilísimo, verdadera contrición de todos mis pecados, y propósito firmísimo de la enmienda.

 

   Bien conozco que no hay en mí otra cosa que la nada, y sobre la nada el pecado. No soy en vuestra divina presencia más que un condenado, y condenado tan innumerables veces, cuantas he repetido las ofensas de vuestra infinita bondad. Compadeceos, Dios mío, de mis tinieblas: no permitáis que pierda tiempo tan oportuno. Enseñadme a tener oración; regid mi memoria; alumbrad mi entendimiento; moved mi voluntad. Obligaos de vuestra misma bondad y de los méritos infinitos de vuestra Santísima vida, pasión y muerte, y de los méritos é intercesión de vuestra Santísima Madre. Poned, Señora, en mi corazón aquellos pensamientos, afectos y determinaciones que son del agrado de vuestro Santísimo Hijo.

 

 

MEDITACIÓN



1º—Consideremos el virtuosísimo comportamiento de María Santísima en los últimos años de su vida, su oración continua, su mortificación, su modestia, su humildad y la ansiedad grande con que suspiraba por el dichosísimo instante en que debía ir a unirse con su Santísimo Hijo en el cielo.

 

2º— Contemplemos lo bien que en este tiempo desempeñó la Santísima Virgen el título de Madre de los hombres, que en el calvario se le confiriera, y lo amable en sumo grado que en todo este tiempo se manifestó.


3º—Pidámosle que desde el cielo continúe haciendo para con nosotros los mismos oficios que entonces que hizo con los primeros fieles, haciéndole la súplica por medio de su Santa Imagen de la Soledad, etc.

 

ORACIÓN

Que se dirá todos los días después de la Meditación.

 

   ¡Clementísimo Dios y Señor de mi corazón! ¡dulcísimo Jesús mío! ¡sacramentado dueño de mi alma! Os doy las gracias con todo el afecto de mi pobre corazón, porque me habéis concedido este tiempo para que medite. Perdonad, Señor, las distracciones, negligencias, flojedad y todos los demás defectos en que he incurrido en esta Meditación: quedo en ella convencido.... y resuelto.... Conozco que todos mis pecados, aunque tan enormes, no pueden extinguir vuestra infinita bondad: en ella espero firmemente que me habéis de ayudar con vuestra gracia, para que eternamente os ame, os sirva, conozca y ponga por obra vuestra santísima voluntad. Asi lo espero de vuestra infinita piedad y misericordia, y de los méritos y poderosísima intercesión de vuestra Santísima Madre.

 

—Ave María.

 


CANTO




   Consuelos tiernos por doquier derrama

Y celestes y santas bendiciones,

Y llena de placer los corazones

La Madre del Divino Redentor,

   Al llegar al ocaso de su vida,

De aquella vida inmaculada y santa,

Vida sublime que al Criador encanta,

Y llena al Querubín de admiración.

   Se ostenta más amable que las flores,

Y más hermosa que la Luna llena,

Y más pura que atmósfera serena

Cuando pasó la negra tempestad.

   Enjuga el llanto de la pobre viuda,

Y da consuelo al afligido triste,

Sacia al hambriento, y al desnudo viste,

Y al ignorante sus consejos da.

   En sus duras fatigas y sudores

Al Apóstol sostiene y encamina

Y su oración purísima y divina

Le obtiene del Señor la protección.

   El triste la proclama su consuelo,

El Apóstol su maestra y su doctora,

Y la Iglesia, su Reina y su Señora,

Y el fiel prenda de gloria y salvación.     

   Tantas bondades y virtudes tantas

 Ya su premio en el cielo consiguieron;

Y si en el mundo tanto relucieron,

En el cielo muy mas relucirán.

   Y de la vida en el pesar continuo

Nos servirán de bálsamo calmante,

Y del pecado en el guerrear constante

Espléndida victoria nos darán.

 

PRÁCTICA PARA MAÑANA

 

   Encomendarse fervorosamente a la Santísima Señora, al entrar y salir del aposento, y al comenzar las ocupaciones del día.

 




lunes, 2 de febrero de 2026

LA PURIFICACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN Y LA PRESENTACIÓN DE SU DIVINO HIJO EN EL TEMPLO. —2 de febrero.

 


   La Purificación de Nuestra Señora y la Presentación de su divino Hijo en el templo nos la refiere el sagrado Evangelio por estas palabras:

   «Cumplidos los cuarenta días (del nacimiento de Cristo) y llegado el día de la purificación de la madre, según la Ley de Moisés, José y María llevaron el Niño a Jerusalén para presentarle el Señor, conforme está escrito en la ley del Señor: Todo varón que nazca el primogénito, será consagrado al Señor, y para ofrecer un par de tórtolas, o dos palominos.


   Vivía a la sazón en Jerusalén un hombre justo y temeroso de Dios, llamado Simeón, el cual esperaba de día en día la consolación de Israel y la venida del Mesías prometido.



   Y el Espíritu Santo estaba en él con gracia de profecía, y le había revelado que no había de morir antes de ver al templo, y al entrar con el Niño Jesús sus padres José y María, para cumplir lo prescrito por la ley, Simeón tomó al Niño con grande gozo en sus brazos, diciendo: Ahora, Señor, dejas a tu siervo en paz, según la promesa de tu palabra; porque ya han visto mis ojos al Salvador que has enviado para que, manifiesto a la vista de todos los pueblos, sea la lumbre de las naciones y la gloria de tu pueblo de Israel.



   Escuchaban admirados y gozosos José y María las cosas que decía del Niño, y Simeón bendijo a entrambos, y dijo a la Madre: Mira que este Niño está destinado para caída y para levantamiento de muchos en Israel y para señal a la que se hará contradicción, lo cual será para ti una espada que atravesará tu alma, a fin de que se descubran los pensamientos de muchos corazones.

   Hallábase asimismo en Jerusalén una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel de la tribu de Asser, la cual era, ya de edad muy avanzada.


   Se había casado en su juventud y vivido con su marido siete años; pero después se había conservado en su viudez hasta los ochenta y cuatro años, no saliendo del templo y sirviendo en él a Dios día y noche con ayunos y oraciones.

   Esta, pues, llegándose en aquella hora, prorrumpió en alabanzas de Dios, y en hablar maravillas de aquel Niño a todos los que esperaban la Redención de Israel. (S. Luc. 2). 




Reflexión: Nos representa cada año la santa Iglesia el misterio de este día en la procesión que hace hoy con las candelas encendidas, que es ceremonia antiquísima y de grande devoción, instituida por instinto del Espíritu Santo para enseñarnos a tomar a Cristo y llevarle en nuestras manos como luz del mundo y hacha encendida; suplicándole que alumbre e inflame con su divino amor nuestros corazones.



   Recibamos, pues, con sencillez de niños, la luz de su santa doctrina, y practiquémosla con buena voluntad porque contradecirla y despreciarla es señal de reprobación; creerla humildemente y practicarla es prenda de eterna vida.

   En este misterio es muy digna de ponderarse aquella profecía del venerable anciano Simeón, el cual, teniendo en los brazos al divino Infante, dijo que aquel Niño sería para unos salud, y para otros piedra de tropiezo y escándalo.

   Estas dos cosas se han visto cumplidas en todos los siglos, y se verán hasta el fin del mundo.

   ¡Tremendos juicios de Dios!






Oración: Todopoderoso y sempiterno Dios, rogamos humildemente a vuestra Majestad, que, así como vuestro unigénito Hijo fue presentado hoy en el templo, vestido de nuestra carne, así nos concedáis la gracia de presentarnos a Vos con la pureza que debemos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



FLOS SANCTORVM
DE LA FAMILIA CRISTIANA.







2 DE FEBRERO LA PURIFICACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

 




Fiesta de la Candelaria


   Esta fiesta se nos presenta como el puente entre el misterio de Navidad y el de Pascua: María tiene todavía al Niño en sus brazos, pero lo lleva al templo para ofrecerlo.

   A los cuarenta días del nacimiento de Jesús, María se dirigió a Jerusalén para ofrecer el sacrificio prescrito por la ley mosaica. Es una fiesta del Señor y, a su vez, una fiesta de María, una de las fiestas marianas de mayor antigüedad en la liturgia, que completa el contenido simbólico  del tiempo de Navidad. 


   Con las alegrías de nochebuena, “la luz brillo en las tinieblas”, con el esplendor de Epifanía, “la luz envolvió a Jerusalén”, es decir, a la Iglesia; con la liturgia de hoy, en la procesión que recuerda el viaje de María a Jerusalén, la luz arde ya en nuestras manos y, como cantamos en el Introito, “hemos recibido tu misericordia, en medio de tu templo”, pues el cirio que recibimos de manos del sacerdote es un símbolo de Cristo, “luz para iluminar a las gentes”, como decimos con palabras del viejo Simeón.

   “La cera —dice San Anselmo— significa la carne virginal del Divino Infante; el pabilo, su alma; la llama, su divinidad”.

   La purificación  a la cual se sometió la Santísima Virgen fue por un acto de sublime humildad, sin estar obligada.

   Lo que todo celebramos en este día es LA PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESÚS EN EL TEMPLO Y LA PURIFICACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.



MISAL DIARIO
Católico Apostólico Romano-1962.

martes, 16 de diciembre de 2025

AGREGA TUS INTENCIONES Y REZAREMOS POR ELLAS...

 



ROSARIO MES DE DICIEMBRE DEL 2025. DÍA 16.


DICIEMBRE: MES DEL ADVIENTO Y DE LA NAVIDAD.


HOY: SANTO PROFETA DANIEL Y LOS TRES SANTOS JÓVENES: ANANÍAS, AZARÍAS Y MISAEL, MÁRTIRES.

 

El profeta Daniel pertenecía a una noble estirpe. Cuando fue conquistada Jerusalén por Nabucodonosor, en el año 606 a. C. el joven Daniel, junto con otros judíos cayeron en cautiverio en Babilonia, ahí, los más jóvenes más dotados eran educados en la corte. Con Daniel estudiaban tres amigos, Ananías, Azarías y Misael. Durante varios años aprendieron la lengua local y diferentes estudios caldeos. Al comenzar sus estudios les cambiaron los nombres: a Daniel: Baltasar; a Ananías: Sidrac; a Misael: Misac y a Azarías: Abednego. A pesar de tener nombres paganos los jóvenes no traicionaron la fe de sus antepasados. No queriendo comer comida pagana, ellos pidieron a su instructor que no les diera la comida de la mesa imperial, que se rociaba con la sangre de las ofrendas, sino vegetales. Se negaron a adorar una estatua de oro, por lo que fueron arrojados a un horno encendido por orden de Nabucodonosor, salvados milagrosamente del horno ardiente por un ángel, demostrando su fe inquebrantable y la grandeza de Dios, siendo ejemplos de pureza, obediencia y martirio sin ser físicamente asesinados, sino por su negativa a apostatar, son venerados como mártires y santos en la tradición cristiana. Se les considera mártires por su negativa a renunciar a su fe, aunque no murieron en el horno. Son celebrados por su pureza y obediencia, y son un símbolo de la fe en medio de la persecución y la tentación.



—Y en otras partes se hace la fiesta y la conmemoración de otros muchos santos Mártires, Confesores y santas Vírgenes.

 

Alabado y glorificado sea Dios eternamente.

 

 

—En Navidad nacerá Jesús en nuestras almas, y a petición de la Iglesia nos dará las mismas gracias que a Pastores y Magos.

 

HERMANOS: Sabed que es ya hora de despertar. Porque ahora está más cerca nuestra salud que cuando empezamos a creer. La noche pasó, y llega el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos de las armas de la luz, caminemos como de día honestamente: no en glotonerías y embriagueces, no en sensualidades y disoluciones, no en pendencias y envidias: ante bien, revestíos de Nuestro Señor Jesucristo.

 

 

—Rezaremos pidiendo, este mes de diciembre, en reparación a las cinco especies de ofensas que se profieren a nuestra Madre Santísima y que son:

 

1—Blasfemias contra la Inmaculada Concepción.

 

2—Blasfemias contra su virginidad.

 

3—Blasfemias contra su maternidad divina, rechazando al mismo tiempo reconocerla como Madre de los hombres.

 

4—Blasfemias de aquellos que buscan públicamente sembrar en los corazones de los niños la indiferencia o el menosprecio, o hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

 

5—Las ofensas de aquellos que la ultrajan directamente en sus santas imágenes.

 

 

ORACIÓN

 

Oh Dios, que, por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna morada a tu Hijo: te suplicamos, que, así como por la muerte prevista de este tu Hijo la preservaste de toda mancha, así nos concedas, por la intercesión de María, llegar hasta Ti enteramente purificados. Por el mismo Nuestro Señor.

 

 

Las intenciones y pedidos de este mes de diciembre, en nuestro rezo del Santo Rosario a María Santísima será:

 

 

Por la curación de nuestro cuerpo, pero en forma especial por la de nuestras almas.

—Por las vocaciones Sacerdotales y religiosas.

—Por los buenos sacerdotes.

—Por la salud de mi suegro.

—Por la mía y la de mi esposo.

 —Por la salud de mis hermanas: Yolanda y Karina, también de mis cuñados: Deme, Oscar y Marcos.

—Por mis sobrinos/as en general y por sus familias.

—Gracias infinitas a María Santísima, por favores recibidos en mi familia.

—Por los estudios de mis hijos Matías y Fátima.

—Por los estudios de mi yerno Hugo y mi nuera Brisa.

—Por mis nietos: Santiaguito, Facundito y Ángeles, para que María Santísima me los cuide y me los proteja en su salud.

—Por mi hija Lara y mi yerno Nico.

—Por mis nietos que no pudieron conocer este mundo.

—Por mis vecinas Angélica y Lucy, que siempre están pendientes de las necesidades de los demás.

—Por muchas familias católicas.

—Por el mal momento que todavía estamos pasando y porque pronto podamos salir de ella.

—Por todas aquellas personas que nos ayudaron y ayudan en forma económica en esta Argentina en la cual no la estamos pasando muy bien.

—Por el Señor Alexander Toledo y familia.

—Por la amiga María de los Ángeles Casusso y familia.

—Por nuestra amiga Ángela Suarez, por el descanso eterno de su esposo y por su familia.

—Por Luis Fernando Peñafiel Espinosa y familia.

— Por Marina Mtz y familia.

— Por Jessé Ramos y familia.

—Por Lidieth Bolaños y familia.

—Por el amigo Hernán Pablo Rossi y familia.

—Por la amiga Beatriz Gil y toda su familia.

—Por Carlos Tarazona Perez y familia.

—Por Cristian Díaz Colodrero y familia.

—Por Rascon Gabriela y familia.

—Por Alicia de Jesús y familia.

—Por Susana Jasso y familia.

—Por el amigo Jor Veliz y familia.

—Por Jessica Yoguez, por su esposo y toda su familia.

—Por la Señora Ana Abregu Mussatti y familia.

—Por el alma de la esposa de nuestro amigo Oscar Méndez, por su nietita Rebeca para que siga mejorando en su salud, también por él y toda su familia.

—Por la salud de Gabriel, amigo de mi hijo Matías, para que su quimioterapia le ayude, en su pronta recuperación.

—Por si mi olvido de algunos les digo que María Santísima ¡no! Asique también están en nuestras oraciones.

—Por las Benditas Almas del Purgatorio, por la más necesitada de ese lugar, en especial por las de mis padres, mis abuelitos, mis tíos, mis tías, mi prima Mirian, sobrinita Romina, mi nieta María Agustina, mi compadre Fausto, doña Juana y don Eduardo Ibarra, por Zulma, Teresa, Lalo, Eduardo y por la abuela Juana.

—Por el descanso eterno de mi hermana Irma y mi cuñado Arnaldo.

—Por el descanso eterno del alma de mi suegra Delia Esther Acosta, que encuentre la paz junto a Nuestro Señor.

—Por aquellos que quieren seguir atados al demonio del Gaucho Gil.

—Por muchos argentinos, que, como nosotros, les cuesta tener comidas hoy en sus mesas.

—Por la familia y los matrimonios.

—Por todas aquellas personas que nos siguen en nuestros grupos, ya nuestra Madre Santísima que conoce el corazón de cada uno de nosotros lo sabe y seguramente lo va a tener en cuenta.

—Por los católicos perseguidos en el mundo por defender nuestra FE.

—Por nuestra Argentina, por sus jubilados que la están pasando muy mal, por los discapacitados y sus familias que tienen que salir a pedir que se le tengan en cuenta, por los residentes del hospital Garraham.

—Por la burla que recibimos de parte del gobierno los que cobramos el PLAN HOGAR, ya que es una MISERIA los que nos mandan, ya los responsables tendrán su castigo eterno por jugar con la NECESIDAD de los que menos tienen.

—Por la SALUD ARGENTINA que también está todo mal.

—Por todos los POLITICOS ARGENTINOS y por nuestro PRESIDENTE, a quienes no le interesa para NADA el pueblo y menos LOS POBRES.

—Rezamos por el alma de Francisco I y por la persona del Papa León XIV y por nuestra Siempre Santa Iglesia Católica.

—Por los que nos piden que recemos por ellos y por sus intenciones.

 

 

—Hacemos nuestras intenciones personales a María …

 

 

ORACIÓN

 

Oh Dios, si te vuelves a nosotros, nos darás vida, y tu pueblo se alegrará en Ti; muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu Salvador.

 

 

—REZAMOS HOY MARTES LOS …

 

MISTERIOS DOLOROSOS

 

1. La Agonía de Nuestro Señor en el Huerto de Getsemaní. Fruto: La contrición por nuestros pecados.

 

2. La Flagelación de Jesús atado en la columna. Fruto: La mortificación del cuerpo y el espíritu de penitencia.

 

3. La Coronación de espinas. Fruto: La mortificación del orgullo y del amor propio.

 

4. Jesús lleva la cruz a cuestas. Fruto: La paciencia en las dificultades.

 

5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor. Fruto: El don de uno mismo para la obra de la Redención.


 

ORACIÓN FINAL


 

CONCÉDENOS, Señor, te rogamos, que nos reanimemos con el recuerdo de la Natividad de tu Unigénito Hijo, cuyo Misterio celestial es nuestro alimento y bebida, por el mismo Señor nuestro.

 

HOY ha nacido Cristo: hoy apareció el Salvador; hoy cantan los Ángeles en la tierra, y se regocijan los Arcángeles; hoy saltan de gozo los justos, diciendo: GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS, aleluya.


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